Cómo recuperar archivos de un pendrive infectado

Los dispositivos pendrive ofrecen una forma rápida y práctica de transportar archivos, pero también pueden convertirse en vectores de infección que comprometan tus preciados datos. Cuando un pendrive se infecta, es fundamental actuar con cuidado y emplear métodos adecuados para la recuperación y la restauración de la información sin agravar el problema. A continuación, exploraremos los pasos clave, las herramientas recomendadas y las mejores prácticas para rescatar tus archivos y reforzar tu seguridad futura.

Causas frecuentes de infección y riesgos asociados

Antes de iniciar cualquier proceso de recuperación, conviene entender cómo se origina la infección en un pendrive y por qué resulta peligroso manejarlo sin precaución:

  • Conexión a sistemas comprometidos: En ocasiones, al enchufar el pendrive en un ordenador afectado por malware, el virus se aloja automáticamente en la unidad extraíble.
  • Archivos ejecutables maliciosos: Los programas o scripts ocultos en carpetas pueden activarse al navegar por el contenido o al abrir un archivo infectado.
  • Autorun/Autoplay: Muchas amenazas aprovechan la función de ejecución automática (autorun) para propagarse sin que el usuario lo perciba.
  • Falsos atajos: En vez de las carpetas originales, el pendrive muestra accesos directos (.lnk) que apuntan a malware alojado en el propio dispositivo.
  • Riesgo de propagación: Al reutilizar el pendrive en otros equipos, el virus puede alcanzar servidores, laptops o discos de red, poniendo en peligro datos sensibles.

Identificar la fuente de la infección ayuda a evitar errores futuros y a seleccionar el software más apropiado para su eliminación.

Preparación y herramientas clave

Para llevar a cabo una recuperación efectiva, es imprescindible reunir las herramientas adecuadas y preparar un entorno seguro donde realizar los análisis y la restauración sin riesgos:

  • Equipo aislado: Utiliza un ordenador dedicado, preferiblemente desconectado de redes corporativas o Wi-Fi, para no comprometer otros sistemas.
  • Antivirus actualizado: Descarga la última base de firmas de un antivirus de confianza (gratuito o de pago) y asegúrate de que cuente con protección específica para unidades extraíbles.
  • Software de recuperación de datos: Herramientas como Recuva, PhotoRec o EaseUS Data Recovery Wizard permiten escanear sectores borrados y recuperar archivos perdidos.
  • Utilidades de análisis forense: Programas como USBDeview o USB Oblivion pueden identificar rastros de conexiones previas y restos de malware en el sistema anfitrión.
  • Disco de rescate o Live USB: En entornos críticos, un sistema operativo alternativo cargado desde un Live USB (por ejemplo, una distribución Linux) garantiza un análisis más seguro, sin activar el malware.

Contar con estas herramientas y un plan organizado reducirá el margen de error y mejorará las posibilidades de éxito en la recuperación.

Procedimiento paso a paso para la recuperación

El proceso de recuperación de archivos en un pendrive infectado se compone de varias fases. Cada una de ellas debe realizarse de forma independiente y sin pasar a la siguiente hasta estar seguro del resultado del paso anterior:

1. Escaneo inicial y desinfección

  • Conecta el pendrive al equipo aislado y ejecuta un análisis profundo con tu antivirus. Desactiva la reproducción automática para que no se ejecuten scripts maliciosos al detectar nuevas unidades.
  • El antivirus identificará archivos sospechosos, troyanos o gusanos. Selecciona la opción de limpieza o cuarentena para aislar el contenido dañino sin borrar de inmediato.
  • Reinicia el equipo y vuelve a escanear para confirmar que no quedan restos. Anota la ubicación y nombre de cada amenaza detectada para posteriores verificaciones manuales.

2. Exploración manual y corrección de accesos directos

  • Abrir la línea de comandos (cmd en Windows) con permisos de administrador y navegar a la letra de la unidad correspondiente.
  • Ejecutar el comando attrib -h -r -s /s /d X:*.* (reemplazando X por la letra del pendrive). Esto mostrará archivos y carpetas ocultas, liberándolos de atributos maliciosos.
  • Borrar manualmente accesos directos (.lnk) sospechosos y archivos ejecutables no reconocidos, conservando únicamente las estructuras legítimas.

3. Recuperación de archivos eliminados

  • Inicia tu software de recuperación de datos. Selecciona el pendrive como destino de escaneo.
  • Configura un análisis profundo o escaneo de sectores. Este proceso puede tardar varias horas, dependiendo de la capacidad y el estado de la unidad.
  • Previsualiza los archivos encontrados (documentos, fotos, vídeos) y selecciona aquellos que necesites rescatar.
  • Guarda los archivos recuperados en una ubicación distinta al pendrive (idealmente en un disco duro interno o en otra unidad externa), para evitar sobrescribir datos que aún puedan recuperarse.

4. Verificación y restauración final

  • Una vez copiados los archivos en un entorno limpio, vuelve a ejecutar un antivirus sobre la carpeta de destino para asegurar que ninguno contiene código malicioso.
  • Comprueba la integridad de los documentos, fotos o bases de datos restauradas. Abre varios archivos representativos y revisa su contenido.
  • Si todo está correcto, formatea el pendrive en un sistema confiable usando un formato adecuado (FAT32 o exFAT). Esta tarea elimina por completo cualquier rastro residual de malware.
  • Tras el formateo, copia de nuevo los archivos verificando que se mantienen libres de amenazas.

Buenas prácticas y prevención futura

La mejor estrategia es aprender de la experiencia y reforzar tus hábitos para minimizar riesgos. Algunas recomendaciones clave:

  • Instala siempre un antivirus actualizado con protección en tiempo real y análisis automáticos de unidades extraíbles.
  • Desactiva la función de autorun/autoplay desde la configuración del sistema operativo.
  • Evita conectar tu pendrive a equipos públicos o no confiables, especialmente cuando no dispongan de medidas de seguridad adecuadas.
  • Realiza copias de seguridad periódicas de los datos críticos en la nube o en dispositivos dedicados.
  • Utiliza contraseñas o cifrado en tus dispositivos USB para proteger la confidencialidad de la información sensible.
  • Adopta buenas prácticas en navegación y descarga de archivos para reducir la exposición a software malicioso.

Siguiendo estos consejos y aplicando los procedimientos descritos, podrás recuperar tus archivos sin poner en peligro otros equipos y mantener tus datos a salvo de futuras infecciones.